5 consejos sobre el uso responsable de un sistema de videovigilancia

5 consejos sobre el uso responsable de un sistema de videovigilancia

Un sistema de videovigilancia es una de las mejores herramientas para la protección de nuestros intereses, pero no debemos olvidar que su implantación debe equilibrarse con los derechos fundamentales del individuo.

A continuación vamos a detallar los 5 parámetros más importantes que hay que tener en cuenta en el momento en el que tengamos o nos planteemos la opción de instalar un sistema de este tipo, ya sea en una organización pública como en una privada:

1. Discernir la finalidad del sistema de videovigilancia.

Hay dos preguntas esenciales que debemos tener siempre presente: qué queremos observar y por qué. Existe un amplio abanico de motivos por los cuales instalaremos cámaras de seguridad, y debemos asegurarnos de que tengan un uso justificado y, sobre todo, que cumplan con su fin

También es probable que a lo largo del tiempo cambien nuestras respuestas a estas mismas preguntas, por lo que habría que volver a reajustar nuestro sistema

2 Respetar el derecho a la intimidad y privacidad.

Las normas dictadas por la Agencia Española de Protección de Datos son muy claras: al diseñar un sistema tendremos que tener en cuenta  el derecho de nuestros empleados y clientes, tanto a la intimidad como a la privacidad

3. Conocer las limitaciones de nuestro entorno.

Uno de los aspectos más discutidos por la opinión pública siempre ha sido el de la legalidad de captar imágenes de la vía pública. Aquí la ley también es tajante: no es legal, y puede acarrear sanciones económicas. Lo mismo ocurre en el caso de captar imágenes de propiedades privadas ajenas a nosotros.

Por el contrario,  cabe reseñar que la difusión de imágenes con finalidad promocional, como lugares de interés turístico, es posible; siempre y cuando las personas no sean identificables.

b2ap3_thumbnail_arconvideo.png4. Poner medidas de seguridad en el acceso a nuestras imágenes.

Este factor es uno de los más importantes, y de los que más suelen descuidarse por parte de las personas o empresas que usan un sistema de videovigilancia. El hecho de limitar el acceso a nuestro equipo de grabación o servidor puede evitarnos grandes problemas, y es que, ¿para qué queremos cámaras si posteriormente las imágenes grabadas no están a buen recaudo?

La mejor solución es alojar nuestro equipo de grabación o servidor en un sitio de acceso restringido, ya sea en un cuarto con control de acceso o bajo llave; o bien que se disponga de un arcón. Se debe usar siempre un código de usuario y una contraseña en el equipo para acceso local.

A su vez, es trascendental no dejar nunca la contraseña por defecto cuando la cámara está conectada en red, puesto que cualquiera podría ver sus imágenes.

En el caso de que use servicios cloud para el alojamiento de sus imágenes recuerde que deberá ofrecer las garantías que obliga la Ley Orgánica de Protección de Datos.

5. Limitar el acceso a una o dos personas formadas.

La persona o personas autorizadas que usen el sistema deberán tener formación en el uso del sistema de videovigilancia y en la localización de incidencias, cuyas imágenes podrán ser observadas o extraídas con el fin de evitar una manipulación indebida de imágenes o incluso un borrado accidental de las mismas.

La opción más recomendada es dejar en manos de su empresa de seguridad el tratamiento de los datos. Se responsabilizarán tanto de la extracción de imágenes del evento en cuestión como de gestionar su entrega a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el marco de actuaciones judiciales o policiales. 

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Invitado Viernes, 24 Noviembre 2017

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